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miércoles, 31 de mayo de 2017

Consigna 7 - Intertextualidad - En torno a su definición a través de distintas teorías

En este primer posteo de la consigna 7 - Intentaremos definir desde sus fuentes teóricas el concepto de Intertextualidad para luego utilizarlo como recurso de escritura. Hay que tener en cuenta que sin saberlo utilizamos a diario este recurso cuya principal característica es la polifonía, el referente textual a otro texto o lenguaje artístico, el intertexto puede remitir al cine, a la publicidad, a las artes visuales, a los refranes y frases cristalizadas en nuestro lenguaje que utilizándolas como recurso se dinamizan y adquieren otros significados. La  intertextualidad es un recurso estilístico que permite establecer una relación entre dos textos de manera implícita o explícita, citando a uno dentro de otro. Se puede plasmar con referencias a otros textos de la misma época o de otra, literales o parafraseados, del mismo autor o más comúnmente de otros.
Este recurso no es exclusivo de la literatura. Aparece cada vez que usemos refranes, frases célebres, proverbios, dichos, citas textuales de otros autores, etc.; así como en los distintos textos que producimos. La intertextualidad suele usarse en los textos argumentativos y expositivos.

—  Se entiende por intertextualidad, en sentido amplio, el conjunto de relaciones que acercan un texto determinado a otros textos de varia procedencia: del mismo autor o más comúnmente de otros, de la misma época o de épocas anteriores, con una referencia explícita (literal o alusiva, o no) o la apelación a un género, a un arquetipo textual o a una fórmula imprecisa o anónima.
—  El germen del concepto de intertextualidad lo hallamos en la teoría literaria de Mijail Bajtín, formulada en los años treinta del siglo XX, la cual concibe la novela, en particular las de François Rabelais Jonathan Swift y Fedor Dostoievski, como polifonías textuales donde reseñando establece relaciones dialógicas esenciales con ideas ajenas. En el caso de la novela, que es el que le ocupa, el escritor sabe que el mundo está saturado de palabras ajenas, en medio de las cuales él se orienta. Fue Julia Kristeva quien, a partir de las intuiciones bajtinianas sobre el dialogismo literario, acuñó en 1967 el término intertextualidad.

CLASES DE INTERTEXTUALIDAD

—  Pero el concepto es en sí amplísimo y en esa misma obra reconoce cinco tipos más de intertextualidad. Reuniendo diversas tipologías de transtextualidad, puede establecerse la siguiente clasificación:
—  1. Intratextualidad, o relación de un texto con otros escritos por el mismo autor
—  2. Extratextualidad, o relación de un texto con otros no escritos por el mismo autor.
—  3. Interdiscursividad, según Cesare Segre, o intermedialidad, según Heinrich F. Plett, es una relación semiológica entre un texto literario y otras artes (pintura, música, cine, canción etcétera).
—  4. Metatextualidad es la relación crítica que tiene un texto con otro.
—  5. Paratextualidad es, según Genette, la relación de un texto con otros textos de su periferia textual: títulos, subtítulos, capítulos desechados, prólogos, ultílogos, presentaciones...
—  6. Architextualidad la relación genérica o género literario: la que emparenta textos en función de sus características comunes en géneros literarios, subgéneros y clases de textos.
—  7. Hipertextualidad, según Genette "toda relación que une un texto B (que llamaré hipertexto) a un texto anterior A (que llamaré hipotexto) en el que se inserta de una manera que no es la del comentario".
—  8. Hipotextualidad, inversamente, según Genette, "toda relación que une un texto A (que llamará hipotexto) a un texto posterior B en el que se inserta de un modo que no es el comentario".


Ejemplo:

Ese diálogo y tráfico de influencias que llamamos intertextualidad está presente en un cuento del genial Abelardo Castillo: “Historia para un tal Gaido”.
Este cuento recrea la temática borgeana del malevo, el coraje y la venganza, tal como aparecen en “Hombre de la esquina rosada” y  “El fin” de Borges. Pero la estructura del cuento y ese deslizamiento desde lo verosímil hacia lo fantástico lleva la impronta de Cortázar: el final de “Historia para un tal Gaido” nos remite a “Continuidad de los parques”.
El estudio escrito por Aníbal Jarkowski para El candelabro de plata y otros cuentos, de Abelardo Castillo, editado por Alfaguara, nos dice:

“Historia para un tal Gaido” es una irónica reescritura de aquellos cuentos que Borges dedicó a la veneración de un mítico coraje que guapos, malevos y compadres ejercieron en las, también míticas, orillas de Buenos Aires. […] Como resulta más o menos evidente, pero también inesperado, el final del relato se aparta de la solución borgeana […] y opta, en cambio, por el deslizamiento de la ficción sobre la realidad que Cortázar practicó en cuentos notables como “Continuidad de los parques” o “Instrucciones para John Howell”.


CONCEPTO DE INTERTEXTUALIDAD


La base del concepto «intertextualidad» es el carácter dialógico del discurso, que proviene de Bajtin. Julia Kristeva se basó en las teorías del filólogo ruso para crear dicho término. Bajtin nos habla de fuerzas centrípetas de la vida del lenguaje que actúan dentro de un plurilingüismo efectivo. El discurso literario no es un todo autónomo y cerrado sino un diálogo entre voces, y el lector no es un ser pasivo sino que se convierte en un oyente activo. Y puntualiza la necesidad de tomar en cuenta el peso psicológico de las palabras de los otros sobre nosotros, y la importancia que tiene para nosotros la recepción o el modo en que entendemos esas palabras de los otros. De acuerdo con lo anterior, la novela para Bajtin consiste en una superposición de lenguajes, registros, dialectos sociales que terminan determinando la polifonía como rasgo esencial y un aprovechamiento individual de la creación verbal colectiva ya que el novelista utiliza las palabras ya pobladas de intenciones sociales ajenas y las obliga a servir a sus nuevas intenciones. A partir de estos principios cardinales Julia Kristeva elabora su concepto de intertextualidad considerando que todo texto se construye como un mosaico de citas, o como absorción y modificación constante de otros textos en la latencia del Nuevo. A partir de estas especulaciones, autores como Genette o Rifaterre aportaron valiosos esclarecimientos al término, especificándolo como copresencia de textos o presencia de un texto en otro, ya en forma de cita, plagio, alusión, ya como un corpus de textos que viene a la mente del lector cuando está leyendo a manera de presuposiciones o de pistas a las que éste debe dar respuesta.

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